Storytelling: la unidad mínima

Está costando, pero poco a poco, el storytelling en Madrid y en España va empezando a reclamar su importancia en la comunicación. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que la comunicación sirve de poco si no es una experiencia viva o no tiene ambiciones de provocar un cambio en la audiencia.

Compañías de todos los tamaños se van dando cuenta de la importancia de tener clara su historia y, lo que es más importante, hacer que su público quiera ser parte de esa historia. El reto llega cuando esa historia, toca contarla.

Todos consumimos relatos a diario, pero no por ello sabemos crear y contar relatos, igual que tampoco aprendemos a tocar el piano por muchas veces hayamos escuchado los nocturnos de Chopin.

Si vamos a usar storytelling en nuestra comunicación, deberíamos antes poder comprender cuáles son los elementos básicos de un relato: qué es, en esencia, una historia. Cómo funciona. Si somos completamente ajenos a sus mecanismos, difícilmente podamos hacer un buen storytelling.

La clave del storytelling es conseguir emocionar con tus historias

Una historia real, autobiográfica y corta

En Madrid Story Club, la escuela de storytelling de Madrid, creemos que un buen punto de partida está en ser capaces de contar una historia sin que se nos venga abajo como si fuera un castillo de naipes.

Para ello la historia debe ser real, autobiográfica y corta. ¿Por qué?

Real porque debemos ser capaces de extraer relatos de la realidad. Convertir en historias hechos a base de conectarlos y dotarlos de un sentido. (Y porque la ficción es mejor dejársela a los maestros)

Autobiográfica porque nadie mejor que nosotros conoce esos acontecimientos. Un narrador debe ser siempre experto en lo que cuenta, y si en algo somos todos expertos, es en que nadie nos conoce mejor que nosotros mismos.

Corta porque aunque resulte difícil creerlo, es más difícil contar algo en cinco minutos que en quince. Narrar es cortar, pulir, esculpir, pasar la cortacésped obsesivamente. La historia está terminada cuando, por fin, no le sobra ni una coma.

Una historia con conflicto que consiga emocionar

A partir de esas tres normas, toca escoger ese hecho o serie de hechos y unirlos para componer un relato con un único sentido.

Para ello tendrá que tener una introducción, un nudo y un desenlace, un personaje claro que evolucione, un comienzo atractivo, un final poderoso y un conflicto que detone justo a tiempo para despertar la empatía y el compromiso emocional de la audiencia. Y por supuesto, que la historia tenga un punto de vista y un mensaje.

Y puestos a pedir, que tenga giros, sorpresas, atmósferas y lo más importante de todo: emociones. Todo esto aportando los datos, hechos y descripciones necesarios para que la cosa fluya sin resultar explicativa. Y una vez que hayamos contado la historia, que haya parecido algo muy fácil.

¿Quieres hacer Storytelling? Empieza por ahí. Si lo consigues, ya podrás atreverte, por ejemplo, a integrar un relato en tus presentaciones en público, en tus estrategias de marketing online o en un pitch comercial.

Madrid Story Club te está esperando

El storytelling se aprende practicándolo

Para nosotros, esa historia real, autobiográfica y corta es la unidad mínima del storytelling y ése es el barro que después moldeamos. Llevamos desde 2015 trabajando para que todo el que se atreva pueda detectar y trabajar esa historia. Sin embargo, una historia necesita ser contada.

Por eso, todo lo que hacemos termina siempre en un escenario. Nuestros cursos están enfocados en crear espectáculos de narrativa oral autobiográfica. Así, nuestros alumnos, con el reto de enfrentarse as un público, aprenden más rápido y practican mucho más. Y de paso, viven una experiencia inolvidable.

Decía Confucio aquello de “me lo dijeron y lo olvidé, me lo mostraron y lo entendí, lo hice y aprendí” y ya nos gustaría que algo así se nos hubiera ocurrido a nosotros porque no podemos estar más de acuerdo. Todos nuestros cursos, talleres y dinámicas intentan acercarse siempre al 100% de practicidad. Contamos, comentamos y repetimos en dinámicas que exigen tanto ser narrador como crítico.

Este año, además, hemos incluido un punto de competición en nuestro programa y hemos creado Madrid Story Slam 2020, la primera competición de storytelling de Madrid, para que nuestros narradores no sólo aprendan a base de probar sino que también lo hagan participando en una sana y divertidísima competición.

¿Te atreves?

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